martes, 15 de noviembre de 2011

UN AÑO EN NUESTRAS VIDAS

Estaba en este mundo a poco más de 10.000 km desde el 20 de agosto de 2010 pero hasta hace exactamente un año no entró de lleno en nuestra vida. Quedará para siempre en nuestro recuerdo: 15 de noviembre de 2.010 por la mañana. Ese día la conocimos en una fotocopia a color con apenas un mes de vida. Ya lleva con nosotros 8 meses. El tiempo pasa corriendo pero parece que fuera más.


Para nosotros es un aniversario muy especial, y aunque el Blog nació con un cometido determinado (nuestro camino hasta Olivia Anh), queremos compartir con todos aquellos que nos habéis seguido nuestra alegría.


Olivia tiene ya casi 15 meses y como se dice por aquí está "hermosa la niña" y no creemos que sea sólo amor de padres porque salta a la vista. Ya corre y es un bichillo. Promete darnos guerra. Como buena vietnamita tiene mucho carácter, pero es muy cariñosa. Si hace una trastada sabe como camelarte.

Sus papás, familia y amigos estamos todos encantados con ella. También nuestra perra, que no es muy amante de niños.Pero es que ya tiene a medio pueblo en el bolsillo.

Nos acordamos mucho de aquellos que a última hora se quedaron a las puertas de ir a recoger a sus hijos a Vietnam. El parón de las adopciones de Vietnam que se supone iba a ser de 6 meses se ha ido alargando hasta la entrada de la nueva ley en Vietnam y la reacreditación de las ECAIS y ya va para un año. ¿Qué sería de Olivia si a estas alturas estuviera todavía en el orfanato?  Esperamos que se reanuden las adopciones pronto y todos puedan ir a recoger a sus hijos pronto. Ánimo.

Saludos especiales a David, "compañero de cuna" Olivia, a sus padres Silvia y Javier y su hermano Carlos. Esperamos más pronto que tarde encontrarnos un día en Valencia. También a Diana y la pequeña Irene, otra "compañera de cuna" en Alicante. Lo que hemos pasado juntos... 


Hasta pronto.

domingo, 10 de abril de 2011

LA VUELTA DESDE VIETNAM. LAS CUNAS EN EL AVIÓN.

Después de los primeros días de jaleo en España, retomamos el Blog.
Hoy nos vamos a centrar en la vuelta de Hanoi a España, llena de emociones de despedida de los amigos para siempre de nuestro viaje, especialmente Javier, Silvia y el pequeño David, Pau y familia de Mallorca y Lara del Meliá.
También de emociones en la llegada primero a Madrid dónde nos recibió Begoña, tía de Almudena, que pudo comprobar en persona lo alegre que es Olivia y también el fuerte carácter que tiene. Nuestra niña promete.
Ya de llegada a Sevilla a la Estación de Santa Justa, la familia nos esperó con una pancarta de recibimiento a Olivia preparada por su tía Begoña (que precisamente es la que no sale en la foto porque  ella actuó de fotógrafa) y comenzó el carrusel de abrazos y besos que como es normal desconcertaba a Olivia que buscaba a su madre que no cabía en sí de orgullo.

Todo comenzó en Hanoi el día 4 de abril de 2.011 a las 9:00h en que nos levantamos. Habíamos decidido tomarnos la última mañana con tranquilidad para tomar el viaje de vuelta con fuerzas. Estábamos casi más nerviosos que a la ida por el miedo de cómo podría responder Olivia a un viaje de vuelta tan largo. ¿Nos tirarían del avión?
Salíamos del hotel a las 16:00 h. Afortunadamente, el hotel Meliá nos permite a las familias dejar la habitación a esa hora por lo que hay tiempo para preparar maletas el último día y salir descansados.
Pesamos las maletas como es de rigor y las dejamos todas con un leve sobrepeso de 2 kg. Lo más delicado y pesado al equipaje de mano que en todo caso no suelen pesar las aerolíneas. Así que casi la que más pesaba era la más pequeña.

En este punto indicar que en la THAI, de las tres familias que volvíamos, a nosotros y a otra familia, a pesar de que las pesaron (pues nos hicieron colocar las maletas una a una sobre la cinta) y se pasaban, no les echaron cuenta. Sin embargo a la familia de Pau, se las pesaron en conjunto y tras comprobar que el exceso en total era pequeño no les dijeron nada. Así que para los que viajáis en la THAI, sabed que si tenéis algo de sobrepeso moderadamente hacen la vista gorda. Eso sí, no abusar porque nos dijeron que por kilo cobran 50 €.
A la familia de Pau no les dejaron llevar como equipaje de mano un instrumento musical hecho de bambú porque consideraron que podía utilizarse como arma tipo porra. Ya nos dirán si les llegó sano tras tenerlo que facturar.

Dimos un último paseo por los alrededores del hotel y esperamos la llamada de Hien con los visados.
A su hora llegó Hien con la minivan a recogernos. Nos despedimos de Lara y Binh y caminito del aeropuerto. El aeropuerto de Hanoi es moderno, pero pequeño para ser el aeropuerto internacional de una capital. Además se ve que tiene poco tráfico.


En facturación, comprobaron detalladamente la documentación de los niños. Embarcamos los primeros juntos a la clase Business. Colocarse en primera línea para que vean los niños. De esta manera las azafatas os localizarán y "colarán". Es fundamental facturar de los primeros si se quiere conseguir cuna.
Sólo las dan para el viaje largo posterior de Bangkok a Madrid, pero como se facturan las maletas directamente a Madrid, se ha de solicitar en Hanoi.
Recibimos mensajes contradictorios. Por un lado nos dijeron que en el Boing 747-400 dan hasta 3 cunas, pero creo que son realmente hasta 9. En teoría tienen obligación de darlas si están libres para niños hasta 6 meses. Los nuestros tenían 7. Nos asignaron asientos de primera fila (en teoría) a las tres familias para darnos cuna.
Pasamos el control de pasaportes sin mayor problema. Dimos allí mismo los últimos biberones de Vietnam.



El avión, un Airbus A330 salío con media hora de retraso aproximadamente a las 9:15h destino Bangkok. 1:45h de vuelo aproximadamente. Al bajar del avión notamos la bofetada de calor y humedad de Bangkok. Allí nos esperaban las sillitas. Se entregan al entrar en el avión y la tripulación te las devuelve al desembarcar.



El aeropuerto de Bangkok es enorme y muy moderno, a la altura de cualquier europeo de primera línea. Se nota que Thailandia es muy turística y tiene un nivel de vida mayor.



Esperamos algo menos de dos horas y cogimos el Boing rumbo a Madrid. Nos colocamos de nuevo en primera fila y embarcamos los primeros.
Allí nos llevamos una sorpresa al comprobar que nuestros asientos no eran de primera fila por lo que no nos podrían poner cuna. Si los de las otras dos familias. Protestamos al personal de vuelo. Nos preguntaron por la edad de Olivia. Respondí con seguridad "6 meses". Así no les dejaba la salida a que no tenía derecho a cuna. Crucé los dedos para que no me pidieran el pasaporte. Me respondieron amablemente que lo solucionarían.
Al ratito volvieron y nos dieron a elegir entre cuna con los dos asientos (las otras familias tenían cuna y un asiento libre) o una fila central completa con cuatro asientos. Pensamos que podía ser mejor lo de los cuatro asientos y creo no nos equivocamos. Con cuatro asientos duerme la niña y un adulto pero el otro tiene que estar pendiente del niño/a.



Las cunas son realmente pequeñas. Más que cunas son un canasto que se cuelga de la pared de dimensiones aproximadas 65x40 cm. Realmente son para 6 meses porque niños de más de 8 no caben. Tienen la ventaja de que te despreocupas del niño dormido. Os pongo una foto de ejemplo descargada de internet.
El viaje de vuelta fue muchísimo mejor de lo esperado. Al revés que a la ida, a pesar de durar el vuelo más (13 h) por hacerse con el viento en contra, el horario coincide con la noche. No hay "jet lag". Los niños (los tres) se duermen y pasan la mayor parte del viaje relajados. Los padres también pueden dormir. Tranquilizamos por tanto a las familias que vuelen en línea regular con la THAI a Vietnam vía Bangkok.
Respiramos tranquilos al llegar a Madrid e incluso el resto de pasajeros nos dijeron que los niños se habían portado de maravilla.
En Madrid nos despedimos las familias y nos intercambiamos direcciones.


El recibimiento de la familia en Madrid y en Sevilla ya lo hemos comentado.
Por cierto, al llegar a casa nos la encontramos "engalanada" para la ocasión. Todo por Olivia



viernes, 8 de abril de 2011

EN ESPAÑA. FALTAN HORAS EN EL DÍA

Desde que llegamos apenas tenemos tiempo para nada.
Olivia se ha adaptado muy bien a su nueva casa. Mejor de lo que esperábamos. Rumba, nuestra perra, contrariamente a lo que esperábamos, la ha aceptado como una más. Quizás seamos nosotros los que más necesitamos adaptarnos a la nueva situación, pues llegamos al final del día con la sensación de que nos faltan horas.
Como es lógico, un niño pequeño quita mucho tiempo. Pero también había que deshacer maletas, atender a la familia y amigos, llenar la nevera, ir al pediatra e intentar el registro de Olivia, pues es la puerta que abre otras tareas pendientes como bajas y vacunas.
Intentamos el registro ayer pero fue imposible porque nos faltaba un papel. Además, en el caso de una adopción han de comparecer ambos progenitores. Mañana tendremos todo lo necesario y si Dios (y la funcionaria del Registro Civil) quiere podremos registrarla.
Hoy ha estado Olivia en el pediatra. Está perfectamente con todos los percentiles en la media de una niña de su edad. Así que muy contentos.
Hoy ha empezado ya con cereales y papillas y las devora con ganas.
Hemos hablado por teléfono con Susana que sale mañana para Madrid para viajar pasado a Vietnam. Les deseamos tanta suerte como tuvimos nosotros.
Como es tarde, mañana con más tiempo, actualizaremos para ellos los consejos útiles y daremos algún que otro nuevo detalle sobre el viaje.

domingo, 3 de abril de 2011

ULTIMO DÍA COMPLETO EN HANOI

Hoy ya es el último día. Día de sentimientos encontrados. Por un lado tenemos ganas de volver, dejar el hotel y regresar a nuestra casa. Que la familia conozca ya a Olivia. Dos semanas fuera de casa en un hotel acaba cansando.
Por otro lado nos da mucha pena dejar Vietnam. Estos últimos días ya nos habíamos acostumbrado a la ciudad y es cuando realmente hemos disfrutado paseando por ella. Te acostumbras al tráfico. A sortear obstáculos con el carrito. Incluso te habitúas a la suciedad de las calles. Te insensibilizas pues por momentos te abstraes de la miseria que te rodea.
Así es Vietnam. Un pías de contrastes. Donde un a tienda de Gucci comparte pared con la más mísera de las casas. Donde se cuecen patos junto a coches de lujo.
Además Hanoi nos ha regalado un último día para pasear. Domingo con poco tráfico. Día nublado pero de temperatura primaveral.
Por cierto, camino del C.C. Vien Com (el único que abre los domingos) para comprar la leche de Nestle (es uno de los pocos productos que es más barato en C.C. que en la calle) nos hemos encontrado en la calle Ba Trieu, en el nº 151 con una pagoda enorme, para nosotros la mejor de las visitadas en Hanoi.



No os la perdais los que vengais a por vuestros hijos.
El Viet Com, ya comentamos comentamos con anterioridad que es un C.C. a lo occidental que nada tiene que envidiar a los mejores de España. Son dos torres conectadas. El C:C. Tiene 5 plantas. Planta baja: variado. Planta 1ª: Mujer. Planta 2ª: hombre. Planta 3ª: Niños y supermercado. Planta 4ª: Restauración. Planta 5: Ocio para ñiños. Practicamente un mini parque de atracciones. Curioso visitarlo.


Hemos tenido suerte con el tiempo. No nos ha llovido ningún día en la calle y cuando lo ha hecho ha sido en algún traslado en coche.
Mañana salimos para Espana por la tarde. Llegaremos el martes. En principio coincidiremos tres familias con nuestros hijos de vuelta. A todos nos da un poco de miedo cómo responderán los niños a tantas horas de vuelo y aeropuerto.
Nos ha encantado Vietnam. Realmente es un país muy exótico. El más diferente en todos los sentidos que hemos conocido. Para quien tenga en mente viajar próximamente le diría que ahora es el momento. Vietnam está en crecimiento. El capitalismo llega a todas partes. En pocos años será un país muy distinto.
Nosotros volveremos con Olivia. Probablemente cuando haya crecido y sea conciente. Sabemos que el Vietnam que nos encontraremos será muy distinto a este y que muchas vivencias se las tendremos que contar o las recordará leyendo este Blog. Esperemos que como ha ocurrido en otros lugares con anterioridad, el país para acercarse al primer mundo, no pierda su propia identidad.
La próxima entrada será desde Sevilla.
Como tendremos algo más de tiempo y una mejor conexión a Internet, os contaremos a los próximos Lang Sonianos algo más de nuestro viaje y completaremos los consejos útiles.
Nos vemos es España.

sábado, 2 de abril de 2011

TEATRO DE MARIONETAS Y MERCADO DE NOCHE

Ya contamos las horas en las que estaremos de vuelta en España. Aprovechamos los últimos días para realizar actividades pendientes, entre ellas visitar el Teatro de Marionetas. Premeditadamente lo dejamos para los últimos días para que Olivia estuviera lo más cómoda y adaptada a nosotros pues visitar un teatros con un niño tan pequeño siempre es complicado y una incertidumbre.
Se trata de un teatro de marionetas manejadas con palos y artilugios bajo el agua, al son de música tradicional en vivo. Hay una historia detrás que se intuye aunque no se entiende pues es cabtada y relatada en vietnamita.

Programamos asistir en la sesión en la que no le tocara biberón y si siesta, aunque durante el día Olivia duerme poco para la edad que tiene. En el teatro no dejan entrar carritos. Los niños pequeños hay que tenerlos encima. Inicialmente la misión se antojaba imposible pues a pesar de tener sueño permanecía despierta y algo quejosa. Afortunadamente al escuchar los primeros tambores calló y pudimos disfrutar de este espectáculo que mezcla exotismo y tradición. A los dos nos gustó mucho.
Luego volvimos al Hotel porque habíamos quedado con Lara, una empleada española del Meliá, para disfrutar de los famosos masajes de pies. Nada más y nada menos que un masaje de 1 hora por 12 $ USA. Aprox. 8,8 €. Acudimos a un local recomendado por el Hotel en la calle Au Trieu cerca de la catedral.

Salimos por Hanoi de noche. Habitualmente Hanoi es una ciudad que pierde mucha vida por la noche, pero los fines de semana la gente sale a la calle.


Tuvimos la suerte de encontrarnos la ceremonia de rezos en una pagoda en la calle Ly Quoc Su. A mi en particular me recordó a los rezos de los musulmanes en su mezquita.


Aprovechamos para visitar el mercadillo que se organiza en las calles Hang Dao y Hang Duong (las principales) del Old Market (el mercado callejero de Hoan Kiem). Los fines de semana, aprox. a partir de las 20:00h se cierran esas calles al tráfico y se instalan puestos al estilo de los mercados callejeros españoles.